¿Qué es Interfresa?

Interfresa es la primera interprofesional agroalimentaria de Andalucía.

En el año 2005, concretamente el 4 de marzo, se produce la publicación de la Ley que regula el régimen de las organizaciones interprofesionales agroalimentarias en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Con todo preparado a la espera de ese momento, el sector productor y comercializador de la fresa, mayoritariamente emplazado en la provincia de Huelva, se constituye en la primera interprofesional agroalimentaria de Andalucía bajo el nombre de Interfresa, un hecho reconocido oficialmente por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en la Orden de 15 de octubre de 2007, al cumplir la asociación interprofesional todos los requisitos recogidos por la legislación.

Nacía de este modo una interprofesional que a lo largo de más de una década ha experimentado un importante crecimiento cuantitativo y cualitativo, para adaptarse de este modo a las necesidades de un sector que, igualmente, no deja de evolucionar y experimentar cambios e innovaciones de toda índole con el fin de amoldarse a las exigencias de los mercados en términos de calidad del producto, pero también a unos valores socio laborales que en los últimos años han adquirido un papel preponderante y han marcado el propio funcionamiento del sector.

El nacimiento y evolución de Interfresa denotan, así, la madurez de un sector en el sentido más positivo del término. Y es que no hay que perder de vista que el sector productor y comercializador de la fresa –y más tarde del resto de frutos rojos como la frambuesa, la mora o el arándano-, es uno de los más importantes de Europa en términos de producción, facturación y creación de riqueza y empleo.

En líneas generales, los objetivos por los que fue creada la Interprofesional de la Fresa de Andalucía fueron la promoción y representación de todos los operadores implicados en el sector, proyectando una imagen de unión, fomento de la calidad y mejora de los productos, actuar como nexo de unión y coordinación entre los actores responsables de la oferta y la demanda, dotando así al mercado de una mayor eficiencia; promover la cooperación empresarial y los acuerdos interprofesionales, fomentar la defensa del medio ambiente y del I+D+i, intervenir en caso de crisis dentro del sector, con el fin de regularlo conforme a las medidas acordadas en el seno de la Asamblea General y en cumplimiento de las condiciones previstas en los estatutos y la legislación vigente y, por supuesto, impulsar la difusión, la promoción y la defensa de los productos amparados por la interprofesional.

A nivel organizativo, la interprofesional, que actualmente está conformada por Asaja-Huelva, Cooperativas Agro Alimentarias de Andalucía y Freshuelva, en representación directa de los productores y comercializadores del sector, se rige en su funcionamiento por la Asamblea General y el Consejo Rector.

Su capacidad de extender normas de obligado cumplimiento permite una mayor cohesión y homogeneidad en el funcionamiento del sector, que con el paso de los años y desde la creación de la interprofesional, ha ido abandonando progresivamente la atomización que le era inherente para converger en una estructura mucho más sólida, eficiente e identificable por los mercados y por los consumidores.

Han sido varias las extensiones de normas abordadas por Interfresa, siempre desde la premisa de emprender acciones para el bien común del sector con el respaldo mayoritario del mismo, y centradas fundamentalmente en la realización de acciones de promoción e imagen y la elaboración de censos de diferentes campañas.

Destaca, no obstante, especialmente, la Orden de 26 de junio de 20191 por la que se extiende el acuerdo para la realización de acciones de promoción de arándano, mora y frambuesa, como consecuencia de la Orden de 13 de diciembre de 2018 por la que se ampliaba el ámbito de reconocimiento como Organización Interprofesional Agroalimentaria Andaluza al sector de los frutos rojos.

Esta ampliación se había convertido a todas luces en imprescindible atendiendo al proceso de diversificación experimentado por el propio sector productor y comercializador, en una búsqueda lógica de rentabilidad, reducción de riesgos y apertura de nuevos mercados.